¿Nos damos un refrescón?

El sol, color oro brillante, apabulla desde su trono. Sus incandescentes rayos carbonizan mi coronilla (la rima fácil sería pedirse una ‘Coronita’). Sus calenturientos tentáculos abrazan mi piel. La arena incandescente sodomiza mis pies.  Ni Rajoy ni Zapatero me ofrecen salvación alguna. Sólo me queda una esperanza. Un último bastión puede hidratar mi resquebrajada tráquea. Mis fuerzas se centran en un desesperado alarido:

¡Un Chiringuito! ¡Necesito un Chiringuito!

Una seductora y atractiva lista de cócteles se muestra ante mis desorbitados ojos. La duda me corroe, la impaciencia me martiriza. La oferta es tal que no se cuál elegir. ¿Me ayudas?

Margarita: Lo más importante, humedecer con limón el borde de la copa y cubrir con sal fina (cuidado con el exceso de sal que puede camuflar un tequila de mala calidad). Dentro, una mezcla de 2/3 de tequila, 1/6 de cointreau (triple seco) y 1/6 de jugo de limón.

Cuenta la leyenda que una linda manceba de melena negra, aunque teñida de pelirroja, cautivaba a propios y extraños con su baile y su belleza. Un camarero de Tijuana quedó fascinado por el erotismo de esta joven bailarina llamada Margarita Carmen Cansino, y en su honor creó un cóctel llamado ‘Margarita‘, mezclando triple seco, zumo de lima y tequila reposado.

Esta joven bailarina más tarde llegaría a ser una de las actrices más emblemáticas de la época dorada del cine americano, me refiero a la protagonista de Gilda, Rita Hayworth.

Piña colada: ponemos en la coctelera unos cubitos de hielo. Añadimos 4 partes (80 cc.) de zumo de piña, 2 partes (40 cc.) de batida de coco y 3 partes (60 cc.) de ron blanco. Cerramos la coctelera y la agitamos enérgicamente durante unos segundos hasta notar que la coctelera hace escarcha. Después, vertemos el cóctel en un vaso alto a través del colador y adornamos con un trozo de piña natural o en almíbar y una o dos pajitas.

Podemos cambiar la batida por leche de coco para que la Piña colada sea más suave y si queremos tomarla sin alcohol, mezclamos en la coctelera, hielo, leche de coco, zumo de piña y una cucharada de nata líquida. Tengo que decir que este cóctel también lo podemos preparar en una batidora (licuadora), para ello usaremos el hielo picado en vez de cubitos.

Corría el siglo XIX, un pirata malo pata de palo, proporcionaba a los miembros de su tripulación, para que no bajaran la moral y siempre mantuvieran el valor, un brebaje a base de ron, coco y piña; estos piratas se convirtieron en el azote de los galeones españoles en el Caribe con un nuevo arma secreta que añadir al fuego de sus cañones, lo que más tarde acabaría siendo un fabuloso cóctel llamado Piña Colada. Nuestro coctelero pirata murió ejecutado y el secreto de su brebaje viajó a la otra vida con él. Se dice que al cabo de los años un intrépido corsario lo rescató del fondo del mar encerrado dentro del cofre del hombre muerto.

Caipinha: cortamos dos limas en gajos. Después en un vaso de boca ancha ponemos los gajos de las dos limas, dos cucharadas de azúcar y lo machacamos con ayuda de un mortero para sacarles todo el jugo. Seguidamente añadimos el hielo picado y la Cachaça (jugo de caña de azúcar fermentado), cuya cantidad dependerá del gusto que cada uno quiera dar. Para terminar, removemos un poco, ponemos dos pajitas cortas y una rodaja de lima para decorar. Finalmente, se sirve en el mismo vaso donde lo hemos preparado dejando los gajos de lima dentro.

Debido a que la caipirinha se ha popularizado en todo el mundo podemos encontrar diferentes variantes de la misma. Existen sitios donde se prepara con azúcar morena en vez de blanca y en algunos lugares se sustituye la cachaça por vodka, de este modo toma el nombre de caipiroshka. En otros rincones se le pone ron, en este último caso se le llama caipirissima, e incluso hay quien le pone unas gotitas de jarabe de granadina para dar un poco de color y un sabor un poquito más dulce.

Los esclavos brasileños, debilitados por el esforzado trabajo y bajo las inclemencias del soberano sol, inundaban sus mulatos cuerpos con batidas de cachaça y fruta. El poder reconstituyente de esta mezcla unido a su exotismo y vitalidad han logrado que se convierta en la bebida alcohólica más popular de Brasil, llegando a ser la bebida más típica y reconocida de este país. Tal es la magnitud del éxito cosechado por el cóctel caipirinha que en el año 2.003 el gobierno nacional la declaró como la bebida típica de Brasil. ¿Os imagináis una sobredosis de este coctel en pleno carnaval brasileiro? Uffffffffffffffffffffffff!!!!!!!!!!!!!!!!!

Daikirí: ponemos en la licuadora 5 o 6 fresas maduras, medio limón exprimido, una cucharadita de azúcar blanca, una copa de ron Blanco, un chorrito de licor de fresa y cubitos de hielo. Licuar bien todos los ingredientes, servirlo en copa cóctel de boca ancha y adornar con una fresa y una pajita.

La playa Daiquirí se encuentra dentro del Parque Baconao, reserva de la biosfera, en una zona costera al sur de la isla de Cuba, muy cerca de la Cordillera de la Sierra Maestra. También se encuentra en este mismo paraje, una mina de hierro donde en el año 1.896 trabajaba un joven ingeniero estadounidense llamado Jennings Cox. En sus ratos libres gustaba de hacer mezclas de ron con todo tipo de ingredientes con el fin de poder conseguir una combinación ideal para su gusto. Al final lo consiguió mezclando zumo de limón, azúcar, hielo y, por supuesto, el ron.

Uno de los amantes del Daiquirí fue el escritor Ernest Hemingway (un borrachín amante de los cócteles en general). También era un asiduo consumir del famoso Mojito.

Cabo Codder: en un vaso largo con cubos de hielo añadir vodka y jugo de arándano, remover y adornar con una rodaja de limón. Tomar con sorbete o pajilla.

Cuando se empezó a promover el zumo de arándanos como ingrediente para cócteles, las propuestas de mezcarlo con whisky o ron no tuvieron éxito, pero hacerlo con vodka sí que tuvo una buena acogida. Bautizado en un principio como Cablo Codder (península de Massachusetts donde se cosecha el arándano), este cóctel fue sufriendo variaciones en su nombre hasta ser definitivamente denominado como hoy en día es conocido: Cosmopolitan.

Este cóctel es considerado afrodisíaco y se hizo famoso gracias a Madonna, quien es su más ferviente fan, y es que la cantante siempre ha tomado esta bebida allá donde va, y lo ha mostrado en cada una de sus películas. Pero también la serie de televisión “Sexo en Nueva York” ha contribuido a que cada vez se haga más conocido, pues las chicas solían tomarlo frecuentemente tildándolo de bebida erótica. En Estados Unidos es una bebida habitual entre jóvenes de la alta sociedad entre 20 y 35 años.

Ver también Mojito en ¿Nos damos otro refrescón?.

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3 respuestas a ¿Nos damos un refrescón?

  1. Clarice dijo:

    Te ha faltado el Mojito.

  2. carmen carrero gonzalez dijo:

    Jajaja esto me gusta todo
    Pero todo es referscante

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