Las caras de Bélmez

La provincia de Jaén, según los datos de la EPA (Encuesta de Población Activa), vuelve a ser líder en crecimiento del desempleo.

Destrucción de empleo, disminución de las rentas salariales, empeoramiento de las condiciones de trabajo, recortes en las prestaciones sociales y deterioro en los servicios públicos caracterizan la difícil situación en la que se encuentra la provincia de Jaén. Es por ello que el reto y el principal objetivo de la Diputación de Jaén debería de ser la creación de empleo estable y con derechos, para que las rentas del trabajo no sean las únicas perjudicadas por la crisis.

En pos de conseguir tan deseado objetivo, la Diputación de Jaén, en un alarde de servicio público y sacrificio, ha mostrado a toda España cual es el camino del progreso y la solución a la crisis: la construcción de un ‘Centro de interpretación sobre las caras de Bélmez’. 

¡¡¡¡¡La TROLA del Millón de Euros!!!!

El proyecto se va a financiar exclusivamente con fondos públicos, y lo más sorprendente de todo es que el 70% serán fondos FEDER (Fondo Europeo de Desarrollo Regional) cuyo objetivo teórico es contribuir al fortalecimiento de la cohesión económica y social, reduciendo las disparidades regionales. Dicha contribución se lleva a cabo a través del apoyo al desarrollo y a la adaptación estructural de las economías regionales, incluida la reconversión de las regiones industriales en declive.

Financiar el fraude y la mentira como apoyo al desarrollo y a la industria es una autentica desfachatez. Promover a los fantoches y a los farsantes es un soez insulto al intelecto y sobre todo a la gente necesitada en estos tiempos que corren. Unos enriqueciéndose a costa de falsificaciones y otros quemando sus esperanzas creyendo en las Administraciones Públicas.

Un centro de interpretación debería de ser un edificio dotado de cultural cuya función principal sea la de promover un aprendizaje creativo, buscando revelar al público el significado del legado de los bienes que en él se hayan depositado. Pero lo que se promueve aquí no es un centro de interpretación, es una feria para incultos e ignorantes a los que sacar los euros y que vamos a pagar entre todos. Se ha decidido invertir el dinero en una trampa para incautos, en un homenaje sin sentido, en vez de a la promoción del empleo y a la creación de riqueza. Las Caras de Bélmez no son ningún misterio misterioso ni un desafío a la ciencia sino un insulto a la inteligencia.

La conjura de las ‘Caras de Bélmez’ comienza en el año 1.971 en el suelo de una casa sita en la calle Real, número 5, de una población de la provincia de Jaén llamada Bélmez de la Moraleda. Una vecina de Bélmez, María Gómez Cámara, aseguraba que el 23 de agosto de 1.971 advirtió mientras cocinaba en el suelo de cemento de su cocina, una gran mancha con forma clara de rostro humano y salió a avisar a sus vecinas, cinco días más tarde se raspó la supuesta cara y el albañil Sebastián Fuentes León echó yeso sobre la misma. Sin embargo, siempre según las declaraciones de los protagonistas, reapareció días más tarde. Era un rostro aparentemente de varón, con los ojos y la boca abiertos y unos largos trazos oscuros a modo de bigotes. En los días siguientes aparecieron en el suelo de la cocina y el pasillo de la casa nuevos rostros que se añadieron al inicial, que aparecían y desaparecían, se desplazaban o se transformaban en otros, en un continuo movimiento que habría continuado en mayor o menor medida hasta hoy día. Adeptos a la parapsicología han considerado este suceso como «sin duda, el fenómeno paranormal más importante de este siglo» (más bien, es el fenómeno paranormal más tergiversado y manipulado de todos los tiempos).

A los pocos meses de la aparición de las caras los primeros análisis serios ya demostraban que las caras habían sido pintadas con nitrato y cloruro de plata. Método muy eficaz ya que los rostros aparecen al tiempo de haber sido pintados.

Al año de las apariciones el ‘fenómeno de las caras‘ se estanca y ya no despierta el interés del público.

Hay que esperar hasta septiembre de 1.997, momento en que la incalificable revista ‘Enigma’ publica un reportaje firmado por Iker Jiménez titulado “Las caras de Bélmez son auténticas“, para que el fenómeno vuelva a disfrutar de un período de auge debido a que se vuelve a barajar la hipótesis paranormal.

En torno al fenómeno de las caras se origina un curioso modelo de turismo de lo paranormal. Durante los 33 años en que María Gómez convivió con las caras, fueron muchos los que se acercaron a Bélmez para visitar la casa de María y ver personalmente los trazos en el cemento. Muchos criticaron esta fuente de ingresos para María que además de cobrar a los medios por filmar y fotografiar su casa, aceptaba cantidades de dinero ocasional (la voluntad) de los visitantes y, en los primeros tiempos del fenómeno, vendía fotografías de las caras.

Debido a las visitas a la casa de María, se generó en un primer momento un fuerte aumento en el negocio de la restauración y de la hostelería en Bélmez, un goteo de visitantes que, si bien ha disminuido gradualmente, nunca ha cesado. Actualmente, los oriundos del pueblo ven aún con cierta curiosidad como se acercan forasteros y extranjeros con el único propósito de pasear por el pueblo, pasar frente a la casa y, con suerte, en contadas ocasiones, poder visitarla.

María Gómez Cámara fallece en febrero de 2004. Tras su muerte, Pedro Amorós Sogorb, presidente de la Sociedad Española de Investigaciones Parapsicológicas (SEIP) intentó “descubrir” si habría más teleplastias (es así como los ‘expertos’ denominan a este tipo de fenómenos) en la casa en la que ella nació. Así surgieron las nuevas caras de Bélmez. La forma de estas nuevas caras es más vaga, y su identificación como rostros humanos queda más supeditada a la interpretación que en los casos anteriores. De hecho, una de las manchas obtenidas por la SEIP, y que supuestamente representa a un hombre de perfil, tiene una semejanza apabullante con un gato de caricatura.

Varios diarios acusaron al ayuntamiento de la localidad de haber fabricado las caras en esta nueva casa al no conseguir adquirir, para explotarla turísticamente, la casa original de las caras.

La familia de María Gómez también ha sostenido que las caras no son negocio, lo cual resulta opuesto al hecho de que desde el 1 de julio de 2005 se le otorgó la titularidad de la denominación “Las caras de Bélmez” a doña Carmen Gómez Hervás, según consta en la web de la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM). Curiosamente, se trata de la única marca registrada en esta oficina que incluye el topónimo “Bélmez”.

Las nuevas “caras de Bélmez” son un fraude tanto o más grande que las anteriores. La única diferencia estriba en que si las primeras se realizaron con nitrato de plata, las segundas se hicieron con un procedimiento más rudimentario: agua y aceite. Lo más curioso es el motivo que ha llevado a “seres del más acá” a volver a manifestarse en forma de teleplastia: lograr por un módico precio una sede para ubicar un Centro de Interpretación de las Caras que permita explotar comercialmente el fenómeno. El fraude tiene como cómplice al propio consistorio que no quiere renunciar a lo que pretende que se convierta en su principal fuente de ingresos del lugar: el turismo paranormal.

Los autentificadores de este nuevo fenómeno de las caras son Pedro Amorós Sogorb y su corte de falsificadores miembros del SEIP, el ente que fundó el falso ingeniero informático alicantino y que él mismo preside.

Entre otros méritos, Amorós puede alardear de organizar falsos cursos universitarios por Internet, escribir un libro (‘Psicofonías. Voces del Más Allá‘) en el que incluye desde frases pronunciadas por muertos hasta una foto presuntamente auténtica de Jesús de Nazaret con varios apóstoles. Además se presenta (sin ser cierto) como colaborador de la BBC, la desaparecida serie de televisión ‘Expediente X’, o el instituto SETI (de búsqueda de inteligencia extraterrestre). Su falso currículum fue denunciado por EL MUNDO y coincide con el resultado de las investigaciones del periodista mexicano afincado en España, Mauricio-José Schwarz.

En todo caso, durante décadas las caras malhechotas de Bélmez han sido protagonistas de un negociazo, donde un equipo de dones y doñas nadie se han autoproclamado “investigadores”, “expertos” y cualquier tontería que se les ocurriera, a más de realizar experiencias misteriosas que luego han sido negadas por los propios cómplices cuando se pelean porque no les gustó el reparto de los prestigios, los dineros y los minutos en televisión.

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2 respuestas a Las caras de Bélmez

  1. omellet dijo:

    Tienes razón en lo que dices, pero para un pequeño pueblo que no tiene futuro ya que no dispone de actividad económica importante, se ha convertido en su forma de subsistencia. Lo único que buscan con la creación del centro de interpretación es que ese turismo paranormal (supongo que lo llaman así porque lo realizan paranormales) no se extinga y poder hacer publicidad para que sigan visitando ese pueblo los turistas y dejando dinero porque otra cosa no tiene el pueblo.

    • Crosmen dijo:

      Estimado señor tortilla francesa:
      Pues podrían promocinar el precioso Parque Natural de Sierra Mágina (turismo rural) o promover la incipiente industria del olivo o la históricamente famosa industria textil o quizás… deberían de poner a gobernantes que conocieran las riquezas de su pueblo y tuvieran motivación por desarrollar alguna original e imaginativa industria que no enriqueciera a farsantes y fantoches.

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